miércoles, 24 de marzo de 2010

ENERGÍA SOLAR: Interesante investigación y proyecto

ENERGIA SOLAR
Febrero de 2010

Entrevista E-Renova - Dr. Kurt Taretto, investigador
“Con un inversor, se podrían empezar a fabricar estas celdas solares”

Tras una idea del doctor Kurt Taretto, investigador del Conicet que se perfeccionó en Alemania, en Neuquén probaron que en el país hay capacidad para fabricar celdas solares más baratas que las convencionales de silicio.

Corte de una celda solar sensibilizada por colorantes.

Corte de una celda solar sensibilizada por colorantes.



Un equipo de investigadores del Departamento de Electrotecnia de la Universidad Nacional del Comahue encabezado por el doctor Kurt Taretto logró producir celdas solares tipo CSSC -sensibilizadas por colorantes-, que en Japón y EE.UU. recién están comenzando a utilizarse en cargadores de celulares, linternas, radios y GPSs. “En esta y otras iniciativas de energía solar –agrega al respecto el ingeniero Alberto Anesini, responsable del área de Energías Renovables del INTI- podemos ofrecer nuestra capacidad de medición y comparación de rendimientos”. Anesini explica que para concretar este servicio, cerca de mediados de año van a implementar en el Instituto lo que se dio en llamar Plataforma Solar Fotovoltaica. Esta experiencia replicará, con otra tecnología, la de la Plataforma Solar Térmica que se instaló en la sede central del Instituto a principios de 2009. “Buscamos articular y vincular el nexo entre lo académico y un eventual industrial”, detalla.

Mientras tanto, para saber más sobre las celdas CSSC, E-RENOVA entrevistó al responsable del proyecto (ver paper), un investigador del Conicet que se formó en Stuttgart, Alemania, y se estableció en la ciudad de Neuquén en 2004.

¿Qué los impulso a empezar con esta investigación?
- En 2003 hice en un laboratorio de la empresa Sony un postdoctorado sobre este tipo de celdas solares sensibilizadas por colorantes en el que aprendí a fabricarlas a escala de laboratorio. Una vez que me radiqué en Neuquén, la idea fue tratar de hacerlas también acá. Es una tecnología relativamente conocida, no es un invento nuestro, pero quisimos demostrar que se puede realizar en la Argentina.

¿Cómo se compone una celda solar de este tipo?
- Está formada por una capa exterior de vidrio recubierta por dióxido de estaño, sobre la que hay dióxido de titanio masivo, después una capa de dióxido de titanio nanoporoso -en forma como de esponja- sobre la que hay un colorante de rutenio, un metal raro. A su vez, esa especie de esponja está sumergida en un electrolito, que hace contacto con el platino depositado sobre un vidrio. Sin los vidrios -que son comunes, tienen 1mm cada uno- esas capas tienen total la mitad del espesor de un cabello humano, 50 micrones.
Además, en vez de usar vidrio como base para el platino, éste se puede apoyar sobre una capa de policarbonato o acero. De hecho, existen celdas solares de este tipo que no tienen ninguna capa de vidrio, son todas de policarbonato -como el de las botellas de gaseosa, es muy resistente-, pero recubierto.

Estas celdas tienen un rendimiento eléctrico del 8%, ¿eso es bajo?
- Suena como bajo porque en realidad no se conoce mucho el rendimiento de otros dispositivos hechos por el hombre: un coche de


carreras quizás puede tener un rendimiento mecánico del 35%, y eso que se lo viene desarrollando desde el siglo XIX. Pero desde 2009 ya existen celdas solares con el 43% de eficiencia que, aunque todavía tienen un costo muy alto y la parte operativa creo que no está del todo resuelta, se están acercando a una velocidad bastante importante a eficiencias elevadas.

¿Cuál es la clave para fabricar estas celdas con colorantes en forma más económica que en el “primer mundo”?
- Estas celdas utilizan una serie de material en capas; una de ellas es de platino, que es carísimo, aunque se usa en muy pequeñas cantidades. Nuestra idea es eliminarlo completamente y reemplazarlo por grafito, por ejemplo. Esto se conoce en otros lugares, pero nosotros estamos tratando de hacer nuestro acercamiento. Hasta ahora, el grafito dio buenos resultados, no tanto como con el platino, pero las celdas siguen funcionando.

Si un fabricante los contacta mañana para empezar a fabricar estas celdas solares, ¿se podría?
- Sí, por supuesto. Eso lo podemos hacer porque sabemos dónde ir a preguntar sobre cuestiones industriales técnicas. ¡Claro que ese fabricante tendría que tener 50 millones de dólares para todo el proyecto! Igualmente, cuando uno trabaja a escala de laboratorio los costos son infinitos en comparación con lo que después costaría fabricar ese producto a escala industrial.
De todos modos, para que en la Argentina se industrialicen las energías renovables, primero acá debería haber más que nada un marco legal nacional que las apoye seriamente. Y esto no es un capricho, porque en todos los países donde las renovables han prosperado hace 30 años que tienen una legislación apropiada. Y hace al menos 20 que las vienen subsidiando. Creo que, en desarrollo fotovoltaico, la Argentina está retrasada 30 años, por lo menos.

La educación también cumple su papel en las energías renovables…
- Cuando les muestro a alumnos del secundario que hago funcionar sus MP3 reemplazando la pila por una celda solar frente a ellos, incorporan la idea de la practicidad de la energía fotovoltaica y de lo engorroso de la tecnología anterior y sus desechos. Este tipo de actividades deberían ser parte de la educación formal.

Aparte de las celdas solares sensibilizadas por colorantes, ¿investigan otras variantes?
- También estamos trabajando desde hace muy poco con celdas de materiales completamente orgánicos, tenemos contactos en Buenos Aires y en la Alemania con la empresa Bosch. Por eso, no es que nos vayamos a meter con las celdas de colorantes a full; vamos más bien a ir para el lado de las orgánicas.

Me pareció interesante reproducir esta publicación ubicada en:
http://www.inti.gob.ar/e-renova/erSO/er14.php




No hay comentarios:

Publicar un comentario

Seguidores